48 horas después de ser anunciadada como la madre de todos los temporales, el colapso absoluto de los sistemas públicos y el caos y la histeria colectiva que ello conllevaría, aparece al fin...El frío. Pero frío, frío.
No un frío cualquiera de esos de una noche de verano que dices, joder, no me molesta una chaquetica, o un frío de esos de Alicante en el Benacantil (mitad excitación, mitad ir medio en pelotas) no, no. Frío de verdad. De taparte las orejas, de entornar los ojos, de ponerte guantes, dos pares de calcetines, el polar y debajo un jersey.
Por lo demás exámenes y más exámenes. Uno aprobado de matemáticas (yo te maldigo) y otro de QF, éste más decepcionante por la ausencia total de azeótropos.
Además está nevando. Y mucho. Se me olvidó la cámara. Como siga así puede ser que vuelva la histeria colectiva.